Los orígenes de Joyería Gómez se remontan a cuatro generaciones atrás cuando Francisco Gómez en 1903 se establece como relojero en el número 6 de la calle Corredora.

La relojería fundada a principios del siglo XX se transformó con el tiempo . En los años 50, su hija emprende su aventura personal introduciéndose en uno de los sectores más complejos y apasionantes que existen en el mundo del comercio... la joyería. En los años 70, con la tercera generación al frente de la empresa, y con la experiencia y conocimientos adquiridos con el trascurso de los años, se incorpora un taller de joyería. De esta manera, Joyería Gómez ofrece a sus clientes la posibilidad de crear una joya única y exclusiva.

Después  de más de  un siglo, sus bisnietas mantienen el mismo espíritu y compromiso con el que fue fundada. Ofrecer a sus clientes un trato único y personalizado. No sólo buscar su satisfacción, si no la confianza de futuras generaciones.

"Gómez" es marca patentada para la fabricación de artículos de joyería.